El flúor es un elemento imprescindible para asegurar un buen crecimiento y mantener unos dientes saludables. En nuestro cuerpo lo encontramos básicamente en los huesos y en los dientes.
La concentración de flúor que hay en los alimentos acostumbra a ser baja. En el pescado y las carnes puede ser muy variable. Solamente en algunas aguas se puede encontrar una concentración de flúor que garantice una ingestión adecuada ( de 0,7 a 1,2 mg de fluor por litro de agua). El té y otros tipos de infusiones son productos en los que también se puede encontrar flúor.
Para que el flúor sea activo tiene que estar en forma de fluoruros.