El mar es el depósito más importante de yodo, con una concentración de 50 a 60 microgramos por litro. Así, todos los seres marinos, como los peces y las algas, contienen grandes cantidades de yodo. Cada año se evaporan a la atmósfera unas cuatrocientas mil toneladas de yodo. El viento, y después la lluvia o la nieve lo traerán hacia la tierra.
Las tierras más próximas al mar son las más ricas en yodo, siendo más pobres cuanto más alejadas. Como consecuencia de ello, los alimentos cultivados en las zonas costeras contienen más yodo que los de las áreas más alejadas del mar.
El ser humano obtiene el yodo principalmente del pescado de mar y también de la sal yodada. El yodo disuelto en el aire, e inhalado cuando respiramos, no es suficiente para cubrir nuestras necesidades.

Donde se encuentra.