Los alimentos que configuran este grupo representan una importante fuente de hidratos de carbono complejos, proteínas de origen vegetal, vitaminas del grupo B y fibras (si los productos no han sido refinados).
Existen unos productos que no podemos considerar básicos o imprescindibles en una alimentación bien variada, pero que forman parte de nuestra alimentación en pequeñas cantidades y de forma moderada: el azúcar, la sal, las bebidas refrescantes, grasas de adicción, bebidas estimulantes...
Leche, yogures, quesos, flanes, cuajadas, natillas, (no se incluyen aquí las mantequillas, cremas de leche, natas u otras grasas lácticas.
Los alimentos de este grupo representan la fuente más importante de calcio en nuestra alimentación.
La verdura es rica en agua, fibra, vitaminas y sales minerales.
Los aceites son alimentos básicamente energéticos, constituidos por diferentes tipos de lípidos. Son también portadores de algunas vitaminas liposolubles, como la vitamina E.
Las legumbres, a pesar de no ser productos de origen animal, tienen un contenido y calidad de proteínas que les permite formar parte de los alimentos de este grupo. Además, son ricos en hidratos de carbono complejos y fibra.